Las mantas son un elemento que todos tenemos en nuestra casa y que, a parte de tener la función de aportarnos calor en los días más fríos, tienen una función decorativa muy importante, ya que proporciona color a la sala y produce una sensación acogedora. Ahora, muchas dudas vienen acerca de cómo elegirlas y colocarlas, por eso en Amelia Delhom te damos los mejores consejos acerca de cómo decorar con mantas.

Como con todos los elementos decorativos, lo más importante es que la manta quede integrada en la sala con el resto de la decoración para que ésta no desentone.

Un consejo decorativo es colocar la manta en el sofá y sillones de manera casual, es decir, de manera natural, evitando la simetría y una “perfecta” colocación, pero sin llegar a dar sensación de desorden. Al final es un elemento que vamos a utilizar, por lo que tiene que dar sensación de uso.

Si quieres puedes elegir la manta del color de los cojines del sofá para que todos los elementos queden integrados en la habitación.

En cuanto a la cama, lo mejor es colocarlas en la parte de los pies, sin cubrir toda la cama. De esta manera podemos jugar con los tonos y textura de la colcha, de la manta y de los almohadones creando una composición completa, por lo que ningún elemento tendrá más protagonista que otro, a no ser que la intención sea esa.

A demás de las mantas, existe una opción que cada vez está triunfando más en el mundo de la decoración que es la colocación de alfombras de pelo sobre sofás, sillones y sillas a modo de manta.