Hoy en día podemos encontrar jarrones con mil formas, colores, materiales y texturas diferentes, desde los más clásicos a los más modernos. Pero siempre decorativos porque los jarrones nunca pasan de moda.

Aunque los jarrones inicialmente se hicieron para meter flores en su interior, la realidad es que en la actualidad los jarrones son en sí un elemento decorativo que muchas veces no necesitan nada más. Puedes introducir flores, algunas ramas o dejarlos solos de manera minimalista.

 

Colocar varios jarrones de diferentes alturas es lo que mejor queda estéticamente, pero es importante que éstos tengan algo en común como el color o la forma. Si buscas el contraste, puedes jugar con los colores opuestos. De esta manera lograrás llamar la atención y darás un mayor protagonismo a los jarrones.

 

Puedes colocar los jarrones como centro de mesa, encima de alguna estantería o sobre un aparador. Cualquier habitación es apta para colocar estos elementos decorativos, ya sea en el salón, el dormitorio, la cocina, el baño o en un balcón o terraza.

 

Una buena idea es combinar jarrones con candelabros y velas siempre que haya conexión entre todos los elementos y no desentonen.