Organiza los elementos de manera adecuada, sin sobrecargar el espacio. Es importante ser consciente del espacio que tienen las habitaciones y de lo que puedes colocar dentro y de lo que no. Meter muchos elementos en espacios pequeños puede hacer parecer el espacio aún más pequeño.

Deja espacio vacío. No tengas miedo a no llenar todo el espacio de muebles que no necesitas. El espacio vacío hace ver tu casa más ordenada y grande.

Cuida los tonos de tu hogar. Elige una paleta de colores y selecciona los elementos en base a esos tonos. De esta manera todo se verá integrado y nada desentonará. Un truco es hacer uso de los tonos neutros, de esta manera tendrás menos posibilidades de cometer errores.

Si eres de los que les gusta las casas todo en blanco, es aconsejable meter puntos de color como almohadones, plantas o algún elemento decorativo para crear una atmósfera más cálida y acogedora. Si por lo contrario te gustan los colores oscuros, no olvides que es importante buscar puntos de luz, como por ejemplo lámparas.

Como decíamos en el Tip de la semana pasada, una buena fragancia en tu hogar ayuda a mejorar el ambiente y mejora tu estado de ánimo.