Los colores en la decoración afectan a nuestro estado de ánimo y a nuestras emociones, a demás de mostrar distintos tipos de personalidad. Por eso, en Amelia Delhom pensamos que conocer estos aspectos de la psicología del color son importantes a la hora de realizar un restyling o decoración.

En Salones y comedores los tonos cálidos son los más acertados ya que crean una atmósfera más acogedora que los tonos fríos. Los colores amarillos y ocres son los colores más luminosos y aportan alegría y vitalidad.

El azul transmite relajación y calma, y nos hace reflexionar. Nos induce a pensar en los ambientes naturales como el agua del mar o el cielo.

El blanco da luz y transmite sensación de limpieza, junto al azul es ideal para relajarnos. Si eres más de tonos blancos, lo que puedes hacer es introducir elementos de colores cálidos como cojines, cuadros o elementos decorativos. De esta manera obtendrás un espacio blanco y limpio, pero con toques de color que aportarán calidez a la estancia.

El verde nos traslada a la naturaleza, nos transmite sensación de relajación, pero al mismo tiempo activa nuestro cerebro. Es ideal para estudiar o leer. Un buen consejo es combinarlos con blancos u ocres.

Los colores rosados y anaranjados también transmiten calma, aunque también vitalidad y son muy animados.

El color rojo es muy atrevido y puede cargar mucho si no lo combinas con blancos o negros.

El color negro y gris pueden transmitir tristeza si no se combinan adecuadamente con otros colores que aportan calidez. Aun así, el color negro aporta elegancia y personalidad.