En el tip de esta semana os enseñaremos a elegir el mejor cuadro para tu salón, mostrándoos ejemplos de las decoraciones de Amelia Delhom.

Lo más importante a la hora de elegir un cuadro para tu salón es tener en cuenta el resto de la decoración en cuanto a la elección de tonos. Siempre es aconsejable que el cuadro no sea más ancho que el sofá, para que quede estético, no le gane protagonismo al sofá y no cargue demasiado el espacio.

¿Qué colores debo elegir para mi cuadro?

Con sofás neutros y claros puedes combinar cuadros de cualquier color, ya que estos colores aceptan la combinación de cualquier tono. Si tu sofá es de un color oscuro, conviene elegir un cuadro con colores vivos para aportar mayor luz a la estancia y que ésta no se vea apagada.

En pareja o solos:

Aunque lo más habitual es colocar un solo cuadro, en los últimos tiempos hemos visto como cada vez es más recurrente colocar cuadros en parejas. 

Para colocarlos en parejas deben tener relación entre sí a nivel de color y forma o pueden formar un díptico y tener el mismo estilo, formando una sola unidad.

Horizontal o vertical:

El cuadro siempre debe ir de acuerdo con el tamaño de la pared y la composición de los muebles: si la pared es muy larga, conviene que el cuadro vaya en horizontal, si la pared es estrecha, un cuadro en vertical ayudará a estilizar el espacio.

Una buena idea es colocar un cuadro en vertical sobre un mueble auxiliar.

Cuadro sobre una mesa de comedor

Colocar un cuadro sobre una mesa de comedor puede quedar muy elegante y ayuda a obtener sensación de amplitud en la sala.