Elegir bien una alfombra es esencial para una buena decoración, ya que puede cambiar por completo una habitación, y aporta calidez a la estancia.

Forma y tamaño

Lo más importante es tener en cuenta el resto de mobiliario y el suelo, para que la alfombra encaje con las otras decoraciones, no desentone, ni quede muy grande o pequeña. La composición entre mobiliario y la alfombra es esencial.

Color

Las alfombras con tonos claros aportan luminosidad y amplitud, las de colores oscuros elegancia, aunque estas últimas son aconsejables para habitaciones más amplias, ya que colocar una alfombra oscura en un espacio pequeño puede sobrecargarlo.

 

Alfombras de pelo

Las alfombras de pelo corto son más frescas y tienden a adaptarse mejor con otros tipos de decoraciones, ya que no destacan tanto visualmente como las alfombras de pelo largo.

Las alfombras de pelo largo son más aislantes y dan un aspecto más formal.

Limpieza de alfombras

Muchas de las alfombras que se fabrican actualmente son muy fáciles de limpiar: basta juntar un poco de agua y unas gotitas de amoniaco y frotar con un cepillo puede eliminar fácilmente las manchas sin dañar el tejido ni el color de la alfombra. Otras, vienen preparadas directamente para lavarlas en lavadora.

Aun así, consulta siempre la etiqueta de tu alfombra, ya que ahí te especifica la forma de lavado para que no cometas ningún error y ésta se dañe.